01 abril 2008

And in the end, The love you take Is equal to the love You make

Como dice Simply Red "Sometimes all I need is the air that I breathe". Hay veces que pareciera que el cuerpo está decidido a no molestar y la mente puede vagar entre las ideas como un campo lleno de cosecha.

Me ha pasado, y he visto pasarle a otros. Al principio, quizás por ignorancia mezcla con miedo (muy mala combinación, por cierto) buscamos protegernos. Buscamos no ser el que más da.
Lo he visto en jóvenes, pero también en adultos. Cuando empezamos una relación buscamos no tener la balanza en desequilibrio. Tratamos que ella o él, sienta por nosotros lo mismo que nosotros (quizás un poquito más, por las dudas). Que no quedemos en ridiculo, que no vayamos a ser el que más llama. Mejor esperar a que el otro de los pasos.

La verdad, es que reflexionando, ahora que puedo recordar. Me he dado cuenta que lo que te queda de un amor. Lo que te queda la relación que tuviste. No es lo que ella o él te daba de más. No es lo que lograste hacer como ganancia de la inversión de tiempo/esfuerzo/ganas. No son los regalos que te hizo (si bien son buenos mementos), no son los lugares a los que fueron.

Lo que te queda del amor, y lo que te hace sonreir cuando nadie nos ve, son las cosas que hiciste vos. Son las cosas locas que te hizo hacer, son las risas que lograste robarle. Son los abrazos que le regalaste hasta el cansancio.

Por decirlo de otra manera, si estás viendo cuantos besos le das, para no darle más de los que te dió a vos, entonces estás perdiendo. Por que no son besos lo que te da, sino meros contactos de boca, aunque él o ella no lo sepa. No son besos los que te está dando, por que vos no los podés apreciar.

Al final, el tamaño del amor que te queda como tesoro
es igual al tamaño del que creaste.

Gracias Lennon, ahora lo entendí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es precioso y tienes toda la razón. La belleza del amor, lo que perdura, está en lo que éste te hace hacer, en como se cuela en cerebro y te impulsa a actuar por algo que no eres tú mismo.