22 marzo 2008

If you're feeling down

Hay cosas que uno aprende de la vida que debería haberlas sabido antes. Son esas cosas que las aprendemos para transmitirlas a la próxima generación antes de que las necesite, así no repite lo que nosotros.

Una de esas cosas tiene que ver con la depresión. Hoy llegué a la conclusión que el mejor remedio son las demostraciones de afecto. Si hay alguien en tu familia que la padece, lo mejor que podés hacer es, sin mediar ninguna palabra, acercarte y darle un abrazo. Tocarlo con cariño, que los cuerpos se comuniquen sin las palabras.

Sentir que te quieren, sin negocición mediante. Sentir que sos importante, porque el otro la está pasando bien sólo porque estás. Esos son mensajes que las palabras entorpecen. Que las ideas desvían como escudos preparados para la soledad. Y sin embargo, un abrazo, una caricia, un beso, pueden romperlos tan fácilmente como sostener en el hilo de la vida a quién ya decidió bajar los brazos hace rato.
Si te sentís mal, si tenés la enfermedad azul, buscá un abrazo desinteresado, una sonrisa al sorprenderse con tu presencia, una mirada protectora. No te quedes donde estás, la inercia sólo te lleva a lo inherte.

No te olvides, la gente necesita gente para vivir, a pesar de la gente.

No hay comentarios.: